Él las hacía muy bien, eran especiales, y especial era él también, que siempre, cantando decía aquello de: "las migas del gañán, a las dos vueltas ya están; las migas del pastor, cuanto más vueltas mejor". Un beso para él, porque dejó un recuerdo imborrable.
Ingredientes:
- 2 barras de pan de dos días. Pan asentado.
- Una cabeza de ajos, o un buen puñado.
- Carne de cerdo, o torreznos (opcional).
- 100 gramos de panceta
- sal
- 1 tacita de aceite de oliva.
Preparación:
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Desmenuza el pan a trocitos, o con un cuchillo, corta a cuadrados regulares; ponlo en un cuenco grande y lo mojas con un poco de agua. Tapa con un paño seco y déjalo 1/2 hora.
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Mientras, en una sartén honda, echa el aceite con los ajos sin pelar (le haces una rajita para que no salten) o le das con el extremo de la mano del mortero, machacándolo un poco, y los doras en el aceite, sin que se te quemen. En este punto puedes dejarlos, o sacar y reservar.
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Luego echa la carne, panceta, etc. y lo fríes un poco. Yo sólo le echo panceta o carne, y a veces, ni eso
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Echa el pan, con un poco de sal y remueve cortando y moviendo el pan con una rasera, para que las migas no se peguen, y queden sueltas. Ya puedes estar el tiempo que quieras, mientras se van tostando. Hay quien le gusta más tostaditas y más sueltas, y a otras personas, más esponjosas, menos hechas.
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El acompañamiento es, lo que tengas en la casa: unos pimientos fritos, unos tomates a rodajas con aceite y sal, unas uvas, melón, etc... etc...
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Ingredientes:

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