20/9/2012

PAN CASERO A MANO (sin panificadora ni nada)

Con tantas maestras como tengo a mi alrededor, mis amigas y blogueras del grupo PIPIRRANA, y aún no me había decidido a hacer pan a mano, totalmente a mano.
Mi panificadora es compañera inseparable para estos menesteres, y me da muy buen resultado. Hago unos panes muy, muy ricos, y ¡tan fácil!.-
Pero ayer mi amiga Laurita  publicó otro de sus panes en el blog. Un pan cateto sencillo, y las explicaciones muy claritas. Un paso a paso perfecto para quienes no sabemos mucho de hacer pan a mano, o no queremos saber, porque más fácil, ¡imposible!
Después de leer sus explicaciones, tan claritas, no  me pude resistir, y pensé que sería un buen día para empezar a amasar. No sé si fue un gran día, porque calor hacía para reventar. ¡vaya veranito! Vine de la calle esta tarde-noche, y a la ducha enterita.
Pero no me asustó ponerme "MANOS A LA MASA", nunca mejor dicho.
Como no tengo remedio, introduje dos cambios de nada.

Ingredientes:
  • 850 gramos de harina de fuerza,
  • 150 gramos de harina integral de espelta (aún me quedaba del último pedido de harinas a El Amasadero, mi proveedor de harinas). Por cierto, mañana recojo creo que son 25 kilos de harinas.... sólo para mi casa.
  • 500 gramos de agua a temperatura ambiente (por lo menos aquí en Málaga, y en un día como ayer que hacía calor para dar y regalar). Si hace frío, se puede templar un poco.
  • 85 gramos de cerveza (esto es opcional, me dió por ahí, Yo pensaba que mi maestra, laura, cuando se lo dijera, me iba a decir que era una borracha. Pero ¡no, me dijo que podría haber echado todo el líquido de cerveza, y así sería un PAN DE CERVEZA. Lo tendré en cuenta para otra ocasión, jajajaj.) Si no quieres echarle, pues ponle los 585 gramos de agua. 
  • 20 gramos de sal,
  • 8 gramos de levadura seca de panadería o un cubito de 25 g. de levadura fresca.
  • Un puñado de copos de avena.
 Preparación: (sigo los pasos de la receta de mi amiga Laura):
  1. Pesa todos los ingredientes y disuelve la levadura en el agua. (hasta aquí muy bien)
  2. En un cuenco grande pon la harina y echa poco a poco el agua y ve mezclando hasta que la harina haya absorbido todo el líquido. (al principio es una masa muy pegajosa. Intentaba quitarme masa de una mano, y se me pegaba a la otra. Y volvía a quitarme la masa de la otra mano, y se me volvía a pegar en la primera, jajaj. Un ratito estuvimos mis manos y yo peleándonos con la masa, jaja).
  3. Añade la sal e integra todo. Saca la masa del cuenco y en una superficie enharinada, empieza a  amasar, hasta que quede lisa y elástica. Yo calculo que estuve unos 15 mintuos, según me dijo Laura. Aunque sí es verdad que más o menos se puede saber cuándo está lista.  (Una de las mejores partes de la elaboración del pan. Ahí estaba yo toda ilusionada, amasando, ¡venga dale, venga! Yo me veía ya como una auténtica panadera.... !dale, dale! paraba de vez en cuando, que mis cervicales no andan muy bien, y reconozco que al no estar acostumbrada, me dolían un poco.Pero poca cosa.)
  4. Pinta un cuenco limpio con aceite, que sea grande, y pon en él la masa. Tapa el cuenco con un paño de algodón húmedo y deja así hasta que la masa fermente, una hora y media aprox. Si hace mucha calor y si no, una media hora más tarde. Doblará su volumen.(¡Y tanto que lo dobló!, jajaj. Aquello subió y se hizo una bola grande. Hundía el dedo y se quedaba marcado, ¡qué chuli!, jejejejejje)
  5. Saca la masa y vuvelve a amasar un poco. (Qué chuli, lo más bonito). Echa la semilla elegida. Dale forma redondeada o alargada, según tus gustos. Espolvorea con un poco de harina por encima. (Yo eché un poco de harina en un colador, y espolvoreé. Lo ví una vez en la tele, y me pareció muy profesional. Así mi pan parecería más de pueblo, ¿no?).
  6. Con un cuchillo bien afilado, hazle unos cortes muy rápidos, sin hundir el cuchillo.
  7. Pon papel de horno en la bandeja del mismo y sobre él, la bola de masa. Tapa con un paño húmedo y deja que fermente por segunda vez, hasta que vuelva a doblar el volumen. (Me fui a comprar y cuando volví, había subido espectacularmente. Y hasta olía muy bien).
  8. Precalienta el horno a 240º. Con un spray de agua, pulveriza el horno por dentro unas cuantas veces. Mete la bandeja con el pan y deja unos 10 minutos.
  9. Baja la temperatura a 200º y deja que se haga durante una hora (60 minutos).
  10. Y saca con mucho cuidado. Listo para que se enfríe y poder consumir. Déjalo sobre una rejilla. (¡ay, ay, qué bonito!, no me lo podía creer. ¡MI PANNNNNN!)
  11. Con aceite de oliva virgen extra, coupage (que no me queda más de las otras variedades) de Betica de Aceite, un manjar exquisito, y sano.
¡ay, por favor, animaros a hacerlo quienes aún no se han atrevido a preparar pan en casa! Que yo creía que no sería capaz, que no merecía la pena, que lo dejaría para la gente más joven... pero qué equivocada estaba! ha sido una experiencia maravillosa, única. He disfrutado. Ver cómo leva la masa así, tan mágicamente. Es eso, MAGIA. y luego en el horno, el olorcito que salía por la rendija del horno, ummm.
Creo que no será la última vez, no, no....
Ah, al día siguiente, el pan está mucho más rico.

7/9/2012

RAPE A LA MARINERA CON ALMEJAS

Hoy ha sido un día raro.
Toda la mañana para elegir qué hacer de comida, y no se me venía nada a la cabeza.
He mirado mi blog, he mirado un montón de recetas, he preguntado a Laura. ¡nada!
A veces la mente se queda en blanco. Tienes ganas de algo muy rico y especial, pero al mismo tiempo, que no sea muy complicado.
Me fui a la calle, bastante tarde, con una receta en mente que Laura y yo habíamos decidido.
Y al llegar a la pescadería, y ver este pescado sobre la mesa, cambié de idea, y se me encendió la bombillita.
Laura ya había comido, así es que, más tranquila, preparé la comida disfrutando de cada proceso.
Me daba igual comer más tarde, pero queria hacerlo bien. Aprovecharía para tener la cena preparada la cena para la familia!
Le hice una foto al plato, me senté a la mesa y comí yo sola.
jajaja, y en un momento de locura, o de lucidez, jjajaj, me dije,mientras saboreaba un trozo de este rape: ¡qué buena cocinera soy!, jajajaj.
Y ahora, os dejo la receta por si queréis comprobarlo vosotros mismos.

Ingredientes:
  • Un rape troceado,
  • Un cuarto de kilo de almejas,
  • Una cebolla,
  • Un pimiento verde,
  • Dos dientes de ajo,
  • Unas hebras de azafrán,
  • Un vaso grande de caldo de pescado,
  • Una copita de coñac,
  • Una cucharada de harina,
  • Cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Para este pescado he utilizado el aceite de OleoBetica, de la variedad coupage. Creo que le puede ir muy bien al pescado.  Y además, es que no me queda picual, que es el que yo utilizo generalmente.
  • Una cucharada de tomate triturado,
  • Unas hojas de perejil picado y sal.
Preparación:
  1. Sofríe todas las verduras bien picadas, con dos cucharadas de aceite, y añade la harina. 
  2. Remueve muy bien e incorpora el tomate, y deja que se fría también durante cinco minutos, más o menos. Añade el caldo caliente y las hebras de azafrán. Hierve durante diez minutos.
  3. En una sartén echa las otras cucharadas de aceite y fríe los trozos de rape enharinados. Saca y reserva el aceite sobrante.
  4. Cuece las almejas al vapor y reserva también.
  5. Utiliza una cazuela y pon el aceite de haber frito el pescado, las almejas y añade el coñac por encima. Flambea .
  6. Una vez que se apague el fuego, vierte el caldo de las verduras y el perejil picado, y deja cocer unos cinco minutos.
  7. Sirve caliente.

5/9/2012

CUPCAKE DE CEREZAS CON COBERTURA DE QUESO Y NATA (rellenos de mermelada de cerezas)


Llevaba tiempo queriendo preparar una cobertura para los cupcakes o magdalenas, como a mí me gusta llamarlos, que no fuera de chocolate y nata, que es lo que he estado haciendo hasta ahora.
Hoy ha llegado el día, y aquí está.
Muy rica, muy suave, ha gustado, pero tengo que ver cómo se puede mantener más firme, que cuando la dejaba un rato, se bajaba... se derretía, ¡vaya! Quizá usando la nata vegetal me dé menos problemas, ¿no? 
De todas formas, el conjunto, buenísimo.

Ingredientes: (me han salido 11 unidades).
  • 150 gramos de harina,
  • Dos huevos,
  • 50 gramos de mantequilla,
  • 80 gramos de azúcar morena,
  • 100 gramos de cerezas trituradas,
  • Una cucharadita de bicarbonato,
  • una cucharadita de levadura,
  • Un yogur natural.
  • mermelada de cerezas
 Para decorar: 
  • 250 gramos de queso para untar,
  • 100 gramos de azúcar glas, (parece ser que el problema de que se baje la cobertura sea éste, que he utilizado poca cantidad de azúcar glas. Mientras no pruebe subiendo la cantidad, mantengo la receta original. En cuanto pruebe, si mejora, la cambio, ¿vale?).
  • Colorante rojo y media cucharadita de mermelada  de  cerezas trituradas,
  • 100 ml. de nata para montar,
  • adornos.
Preparación:
  1. En un bol bate las claras de huevo a punto de nieve y reserva.
  2. En otro bol, bate la mantequilla con el azúcar hasta que la crema esté uniforme y sin grumos.
  3. Añade las cerezas trituradas, el yogur y una de las yemas batidas.
  4. Poco a poco, añade la harina tamizada con el bicarbonato y la levadura.
  5. Después, incorpora las claras montadas pero hazlo con una espátula y con movimientos suaves, desde abajo hacia arriba.
  6. Precalienta el horno a 180º.
  7. Rellena tres cuartas partes de cada molde con la masa y mételos en un molde rígido para que no se salga la masa de los papelillos. 
  8. Una vez que el horno esté caliente, hornea los cupcakes o magdalenas durante 15 minutos, a 180º. 
  9. Comprueba con un palillo que estén bien cocidos,
  10. Deja que se enfríen antes de decorarlos, y mientras puedes ir preparando la cobertura.
  11. Una vez fríos, antes de decorar, quita con un corta-pastas redondo o algo parecido, un trocito del cupcake, y rellena el hueco con mermelada de cerezas.  Cubre con el trozo que has sacado antes y vuelve a colocar.
Preparación de la cobertura:
  1. En un bol echa el queso y el azúcar, añade dos gotas de colorante rojo, y media cucharadita del batido de las cerezas. Quizá con el batido de las cerezas tengas suficiente, coge muy rápidamente un bonito color. Las cerezas eran negras, por eso ese color de la magdalena y la mermelada casi negra.
  2. Bate bien hasta que se mezclen los ingredientes.
  3. En otro bol bate la nata hasta que esté bien montada.  Eso se sabe si al levantar la nata con una cuchara, la que se queda en el bol hace picos. O monta con alguna de estas máquinas para montar.
  4. Mezcla la nata a la masa anterior, con movimientos envolventes y deja en el frigorífico hasta la hora de adornar. Aconsejo dejarlo un buen rato y decorar a la hora de servir.
  5. Echa en una manga  pastelera y decora con la boquilla que más te guste. Y adorna como quieras.
Nota: he dejado la cobertura en el frigorífico un día entero, y hoy he vuelto a decorar otras magdalenas. La cobertura ha quedado mejor.