4 sept 2026

TALLARINES SALTEADOS CON GAMBAS Y PIMIENTO ROJO con un toque de pimentón

Hay recetas que llegan a nuestra cocina casi por casualidad. Esta la vi hace unos días circulando por las redes sociales, como muestra o promoción de un libro de recetas saludables. No anoté de qué libro se trataba ni quién era su autor o autora, así que no puedo atribuirle la receta original como me gustaría.

Pero la combinación me llamó tanto la atención que pensé: esto tengo que probarlo.

Y eso hice. La he preparado en casa adaptando algunas cantidades y cambiando algún pequeño detalle a mi gusto. He utilizado tallarines, he moderado la cantidad de pasta y de aceite, he tostado ligeramente las nueces, el pimemtón ha sido en escamas venido expresamwnte desde Cáceres, mi tierra, y le he dado un toque de limón al final.

¿El resultado? Pues tengo que decir que ha sido todo un acierto. Es de esas ensaladas templadas que perfectamente pueden convertirse en plato único: sabrosa, completa, con diferentes texturas y, además, muy bonita en el plato.

Ingredientes para 2 personas

  • 140 g de tallarines secos
  • 240-250 g de gambas ya peladas
  • Un trozo de pimiento rojo, de 80-100 g aproximadamente
  • 2 dientes de ajo pequeños
  • 50-60 g de rúcula y canónigos
  • 16-20 g de nueces peladas
  • 1 cucharadita rasa de pimentón dulce o en escamas, como ha sido mi caso.
  • 4 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra (unos 20 ml)
  • Zumo de ½ limón pequeño, aproximadamente
  • Un poquito de ralladura de limón
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida

Preparación

  1. Pon abundante agua con sal a calentar y cuece los tallarines hasta dejarlos al dente. Antes de escurrirlos, reserva unas 4 cucharadas del agua de la cocción.
  2. Mientras tanto, pon las nueces en una sartén sin aceite y las tuestas ligeramente durante uno o dos minutos. En cuanto empiecen a desprender su aroma, las retiras y reservas.
  3. Corta el pimiento rojo en daditos pequeños y pica muy finamente los ajos.
  4. Pon unas 3 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia y cocina el pimiento a fuego medio durante unos minutos, procurando que quede ligeramente tierno pero conserve algo de textura.
  5. Añade el ajo y deja apenas unos segundos, lo suficiente para que desprenda su aroma sin llegar a dorarse demasiado.
  6. Incorpora las gambas, salpimenta y saltea brevemente. En cuanto cambien de color, retira unos segundos la sartén del fuego y añade el pimentón dulce. Remueve rápidamente para evitar que se queme.
  7. Añade los tallarines escurridos y un poco del agua de cocción que habías reservado. Vuelve a poner la sartén al fuego y saltea durante aproximadamente un minuto, hasta conseguir que la pasta quede jugosa e impregnada del sabor del ajo, el pimentón y las gambas.
  8. Deja templar uno o dos minutos.
  9. En cada plato haz una cama de rúcula y canónigos y coloca encima los tallarines con las gambas y el pimiento.
  10. Termina repartiendo las nueces tostadas, unas gotas de zumo de limón, un poquito de ralladura de su piel, pimienta negra recién molida y unas gotas del aceite de oliva restante.

¿Qué nos aporta este plato?

Es una receta bastante completa para tomar como plato único.

Los tallarines aportan principalmente hidratos de carbono, nuestra principal fuente de energía.

Las gambas proporcionan proteínas de buena calidad y tienen un contenido relativamente bajo en grasa.

La rúcula, los canónigos y el pimiento rojo aportan fibra, vitaminas, minerales y diferentes compuestos antioxidantes. El pimiento rojo destaca especialmente por su contenido en vitamina C.

Las nueces aportan grasas insaturadas, fibra y minerales, además de proporcionar el contrapunto crujiente del plato.

Y el aceite de oliva virgen extra, utilizado con moderación, completa la receta con grasas principalmente monoinsaturadas.

El limón, además de aportar vitamina C, consigue algo que para mí es todavía más importante en esta receta: refresca el conjunto y equilibra estupendamente el sabor del ajo y el pimentón.



1 sept 2026

CREMA TEMPLADA DE CALABACÍN Y MANZANA ASADA con toque de jengibre y yogur​

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Esta crema es una auténtica caricia para el estómago. La combinación del calabacín con la dulzura de la manzana asada, el punto fresco del jengibre y el contraste crujiente final resulta deliciosa, reconfortante y perfecta para cuando buscas un plato ligero, digestivo y lleno de matices. 
Al preparar las verduras en la freidora de aire (cocino solo para mí), concentramos todo su sabor de forma limpia y rápida. Por supuesto, el horno, le va genial 

Ingredientes: para dos personas

  • ​Calabacín: 2 medianos (aproximadamente 400-500 g en total)
  • ​Manzana: 2 unidades pequeñas o medianas (tipo Golden o Reineta, preferiblemente con su piel para aprovechar toda su fibra y sabor)
  • ​Cebolla (o puerro): 1 pieza pequeña
  • ​Jengibre rallado: una rodajita   o Media cucharadita de café (si es en polvo)
  • ​Caldo de verduras suave o agua: 400-500 ml (ajustando según la consistencia deseada)
  • ​Aceite de oliva virgen extra (AOVE): 1-2 cucharadas
  • ​Sal y pimienta blanca: Al gusto
  • Para emplatar: yogur, manzana fresca, queso de cabra fresco,  perejil, albahaca... aceite.. 
Preparación:
  1. Asar las verduras en la air fryer: Precalienta la air fryer a 180 °C durante 4 minutos. Lava muy bien los calabacines y las manzanas (manteniendo la piel de estas últimas). Descorazónalas y córtalas en cuartos o dados medianos; trocea también los calabacines en rodajas gruesas o cubos. Coloca todo en la cesta de la air fryer, añade unas gotitas de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Programa 16-18 minutos a 190 °C, removiendo a mitad del tiempo para que se doren de forma uniforme y queden bien tiernos y caramelizados.
  2. Mientras las verduras se asan, pica finamente la cebolla (o el puerro). En una cacerola pequeña, calienta media cucharada de aceite de oliva a fuego medio y pocha la cebolla hasta que esté translúcida y tierna.
  3. ​Integra y tritura en la batidora.
  4. Pasa todos los ingredientes asados de la air fryer a la cacerola junto con la cebolla pochada, y vierte todo el conjunto dentro del vaso para batormw
  5. .Añade el caldo de verduras caliente (unos 400-500 ml), media cucharadita de jengibre en polvo o rallado.
  6. Prueba y rectifica de sal si es necesario.
  7. Sirve en platos hondos. Coloca en el centro exacto un par de cucharadas generosas de yogur griego formando un círculo. Reparte alrededor los daditos de manzana fresca y cruda, unas hojitas de albahaca fresca o perejil picada y dibuja una espiral con un buen hilo de aceite de oliva virgen extra por encima. ¡Lista para disfrutar!
DE segundo, para continuar cin un menú lugero, puedes pknrr mrrluza i filete de pollo a la plancha o una tortilla de espinacas. 

Beneficios y propiedades
Un plato que por persona puede apirtar unas 200 o 220 kcal. por persona. 

​Es un plato  digestivo y reconfortante, rico en fibra antioxidante (gracias a la piel de la manzana), vitaminas del calabacín y con propiedades antiinflamatorias y estomacales aportadas por el jengibre.
Tiene ese puntito tan rico de lo que está bien asado, con un fondo dulce y caramelizado que se te queda en el paladar, el toque alegre y calentito del jengibre, y luego esa chispa fresca y crujiente de la manzana cruda al morder que le va de maravilla.