Si buscas una receta fresca, vibrante y diferente para disfrutar en cualquier momento del día, este es tu plato. He querido presentarla con la opción de una salsa comercial de miel y mostaza (que aporta rapidez) o con una vinagreta casera para los días que tienes un poco más de tiempo. Sigue los pasos para cocinar esta ensalada sin complicaciones, como bien sabes que llevo a cabo en mi cocina.
Ingredientes (para 1 persona)
Un buen puñado de rúcula y canónigos (lavados y bien secos). Nota: También puedes usar lechuga si prefieres, aunque personalmente prefiero evitarla porque, en muchas personas, suele causar gases e hinchazón abdominal.
30–50 g de queso de cabra fresco (corta unas rodajas finas o dados).
5 o 6 tomates cherry cortados por la mitad y 1/2 aguacate maduro en láminas o cubos.En este caso usé un aguacate Hass, de Sigfrido
1 huevo cocido (punto mollet: 7 minutos en agua hirviendo para que la yema quede untuosa).
Un puñado pequeño de nueces (opcional, pero muy recomendado).
La pulpa de 1 maracuyá, el alma de este plato, y lo que lo hace tan especial.
Aliño: 1 a 2 cucharadas de salsa de mostaza y miel (la que ya viene hecha). En mi caso como hice la ensalada a última hora de la tarde, compré un bote que también traía arándanos, y la aclaré un poco con un chorreón de Aove y un poco de agua. O BIEN una vinagreta casera (mezcla 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 de vinagre de manzana, una pizca de sal y la pulpa de la maracuyá).
Preparación:
El huevo: Pon un cazo con agua a hervir. Cuando burbujee, baja un poco el fuego e introduce el huevo(a temperatura ambiente) con cuidado. Cocina durante 7 minutos exactos. Sácalo y pásalo por agua fría inmediatamente para parar la cocción. Pélalo y córtalo en cuartos o mitades.
Lava bien la rúcula y los canónigos. Es fundamental que los seques muy bien (puedes usar un centrifugador de ensaladas o papel de cocina), ya que si las hojas están mojadas, el aliño resbalará y la ensalada perderá sabor. Colócalos en el bol o plato.
Distribuye sobre la cama verde los tomates cherry y el aguacate. Añade el queso de cabraYo utilicé un queso fresco de cabra, y lo puse a cuadraditos.
¿Y la maracuyá?: Aquí tienes dos opciones:
Opción A: Aliña con la salsa de mostaza y miel (o tu vinagreta) y, justo antes de servir, pon la pulpa de la maracuyá directamente sobre el huevo y el queso. Será una agradable explosión de sabor.
Opción B: Mezcla la pulpa de la maracuyá con el resto de los ingredientes de la vinagreta casera en un tarro, agita hasta emulsionar y aliña la ensalada con esta mezcla tropical.
Coronar con el huevo cocido y esparcir las nueces por encima para dar ese contraste crujiente.
Consejo: No mezcles en exceso una vez aliñada para no romper el queso ni el huevo. Sirve inmediatamente para disfrutar de todas las texturas.
Beneficios:
Rica en antioxidantes: La maracuyá aporta vitamina C y A, fundamentales para reforzar el sistema inmunológico y combatir el envejecimiento celular.
Grasas saludables: El aguacate y las nueces son fuente de ácidos grasos omega-3 y grasas monoinsaturadas, que cuidan la salud cardiovascular.
Proteína de calidad: El huevo y el queso de cabra aportan proteínas completas y de fácil absorción.
Fibra digestiva: Al utilizar rúcula y canónigos (en lugar de lechuga), obtenemos un buen aporte de fibra que favorece el tránsito intestinal sin la sensación de pesadez o gases que suele provocar la lechuga tradicional.
Resumiendo, es un plato único, nutritivo, equilibrado y, sobre todo, delicioso. Una forma perfecta de comer "sin miedo", explorando sabores nuevos y cuidando nuestro cuerpo.
Y con todo esto, que se tarda más en explicar que en hacerlo, solo me queda decirte:
¡Que aproveche!
