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7 abr 2019

TORRIJAS DE BATICATE CON Y SIN MIEL (plátano y aguacate)

El baticate es un batido de la Axarquía malagueña, que lleva plátano, aguacate y leche, como ingredientes principales.
Las torrijas bañadas en este batido están deliciosas.
Ingredientes:
  • Pan de dos o tres días , o pan especial para torrijas
  • 2 vasos de leche (400 ml  
  • Medio plátano generoso (70 g) 
  • Medio aguacate (50 g) 
  • 3 cucharadas de miel
  • Dos cucharadas de azúcar y  media pequeña de canela
  • Zumo de naranja
  • Un huevo o dos pequeños 
  • Aceite de oliva virgen extra de la variedad arbequina que es más suave.
  • Para bañar, o en el mismo batido, miel de aguacate (opcional)
Preparación :
  1. Calienta la leche un poco y añade la miel o azúcar 
  2. Echa el plátano y el aguacate y bate todo. 
  3. Corta las rebanadas de pan y baña en el batido. Deja escurrir  y mientras pones la sartén con el aceite a calentar, moja las rebanadas en el huevo batido al que añades una cucharada de zumo de naranja. 
  4. Fríe y cuando estén dorados deja escurrir en papel de cocina .
  5. A unas les pones azúcar con la poquita de canela. 
  6. Otras las bañas en la miel de aguacate, a la que añadimos antes una cucharada de zumo de naranja. 
Torrijas bañadas con miel y zumo de naranja

7 abr 2017

TORRIJAS DE FRAMBUESA CON CHOCOLATE BLANCO ¡La perdición!

A quienes nos gusta cocinar, tenemos un problema.
Al menos yo lo tengo..., que se nos antoja todo. Que vemos un postre precioso en una revista, y si encima es de un producto que nos chifle, no paramos hasta hacerlo.
Que estamos en la cocina preparando la cena  y vemos un plátano medio pocho, y ¡claro! por no tirarlo, pensamos: ¿y si lo echo al batido de...., y le pongo una pizquita de....., y decoro con otro poquito de....?
¡total! que a veces el reciclar un producto que se estaba estropeando y preparar un plato, te lleva a buscar otros ingredientes que necesitas para parepararlo, ya, en condiciones.
¡Ahora! el colmo es que hagas todo esto, que te ilusiones y luego no salga como está en la revista, o no te guste tanto como parecía que iba a hacerlo. ¡Eso pasa!
En lo de que el plato me guste más o menos no tengo problema, porque las comidas que hago que se me antojan, suelo acertar, porque al ver los ingredientes que lleva, más o menos reconoces a qué te puede saber ese plato cuando esté terminado; y además, que siempre, se copie o no, terminas echándole más cebolla si es lo que te gusta, o no le pones mejillones a otro que no los soportas, aunque la receta lo diga. ¡Eso es así!
Ahora, en el aspecto del plato, eso ya es otra cosa. A veces, por muchas veces que lo haga, y respetando cada paso al dedillo, aquello no sale ni parecido a lo que pone en la foto, y decepciona.
Ya me he enterado que hay quien falsea ese aspecto, osea, que no es lo que te dicen que es... que es una falsa, la foto, digo...
¡Hay que ver lo que me he enrollado para deciros que se me antojaron hacer unas torrijas que ví en la revista POSTRES. Yo ya he aportado algo más, y aunque el resultado estético no es el mismo que el de la foto, el sabor sí que me ha gustado mucho. 
En realidad, ha sido un batiburrillo de ingredientes, que creo que le podían ir bien... colorante con sabor, a red velvet (que si te digo la verdad no sé muy bien a qué sabe, pero entre cacao, fruto rojo... no sé); el sabor inconfundible y refrescante de la frambuesa, y el toque del licor de la fresa... 
 ¡Nada, nada, todo malísimo, jejejejej.

Para prepararlas, lo hice así:
Ingredientes:
  • Una barra de pan de al menos con dos días de antelación, para que el pan esté asentado, y absorba mejor la leche. En esta ocasión, el pan se hizo expresamente para hacer torrijas
  • Una pizca de colorante alimentario, en este caso eché mano de un bote de Red Velvet Bakery Emulsión, que tenía en casa.
  • 100 de azúcar,
  • 100 g. de frambuesas
  • 2 huevos tamaño L, o tres más pequeños
  • Medio vaso de Lascas de Pedernal Dulcemente Fresa, si pinchas en este enlace sabrás más de esta joven bodega que elabora sus propios vinos, y que en pocos años que lleva comercializando, han alcanzado a tener más de 19 productos.
    500 ml de leche (1/2 litro)
  • 25g. de mantequilla, o un aceite de oliva virgen extra de la variedad arbequina, que le va muy bien a los dulces,
  • 50 g. de chocolate blanco
Preparación:
  1.  En un cuenco prepara la mitad del azúcar con unas gotas de colorante alimentario rojo. Con eso sería suficiente, porque lo que se pretende es darle color al rebozado de las torrijas. Pero si además le aportas sabor, el sabor del REd Velvet, supongo que ganará algo más. Para dar color homogéneo al azúcar, o mezclas con unas varillas manuales, o en una bolsa de plástico pones el azúcar y el colorante, y al cerrarla lo vas mezclando con las manos y se va coloreando de forma homogénea.
  2. Lava y seca las frambuesas, pero deja algunas para la decoración del plato.
  3. Calienta la leche con el resto del azúcar, hasta que comience a hervir, mezclando bien.
  4. Deja templar un poco, y bate con las frambuesas y las yemas.
  5. Corta el pan en rebanadas, y baña con el batido de frambuesas y huevos, y en una sartén con la mantequilla o el aceite, fríe por ambos lados.
  6. Retira y deja escurrir sobre papel de cocina, y cuando ya estén frías, reboza con el azúcar coloreado.
  7. Y tal cual viene en la revista (¡para qué voy a cambiar, si sé que me va a gustar así!), decora con hilos de chocolate blanco derretido al microondas (con cuidado que no se te queme, que el chocolate blanco es muy delicado).
  8. Y termina con las frambuesas que habías reservado al principio.



Nota final:
Antes de publicar la receta, me da por preguntar al San Google, qué otras recetas de torrijas iguales encuentro, Y sí, he encontrado, y en algunas de ellas dice que la receta original es de Miguel Ángel Castillo, del blog Cocina Creativa.
Yo no sé si es verdad o no que sea suya, porque la saqué de la REvista Postres, que no suele poner de quién es la receta. Pero por si acaso, aquí lo pongo también. La verdad es que está riquísima. 

27 mar 2017

POTAJE DE VIGILIA. GARBANZOS CON ESPINACAS Y BACALAO

Hoy comemos potaje de vigilia, garbanzos con espinacas y bacalao.

Ingredientes para 4-6 personas:
  • 500 g de garbanzos
  • 250 g de bacalao en salazón para desalar o ya desalado
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 4 dientes de ajo
  • 1 tomate
  • Una hoja de laurel
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de pimentón dulce y media cucharadita de comino molido
  • Una bolsa de espinacas frescas
  • Sal
  • Opcional: huevo cocido
Preparación:
  1. Deja en remojo los garbanzos doce horas con agua y un poco de sal o bicarbonato. Pasado ese tiempo lava muy bien y elimina todo resto de impurezas y algún garbanzo que veas que está malo. 
  2. En una olla pon los garbanzos y cubre con agua. Pon la mitad de la cebolla, una zanahoria troceada   y dos dientes de ajo churrascados en la lumbre  y la hoja de laurel. 
  3. Deja cocer unas dos horas en olla tradicional y 20 m en olla rápida.
  4. Una vez cocidos los garbanzos, saca la cebolla, los ajos y la hoja de laurel.
  5. En una sartén fríe la otra media cebolla troceada, dos dientes de ajo y un tomate (antes le quitas las semillas  y lo troceas).
  6. Primero el aceite, luego la cebolla troceada (no hace falta que te esmeres en que sean trozos regulares, porque luego lo vas a batir) y cuando esté transparente echa los ajos y después el tomate. 
  7. Cuando todo esto esté dorado, añade una cucharadita de pimentón dulce y deja cocer dos o tres minutos más.  
  8. La cebolla con los ajos y el tomate lo pasas por la batidora junto a un poco de caldo y después lo añades a los garbanzos que ya estarán tiernos y deja cocer diez minutos que se mezclen bien los sabores, a fuego lento. 
  9. Incorpora las espinacas crudas y limpias y troceadas y finalmente el bacalao desalado troceado; un chorreoncito de aceite de oliva virgen extra y media cucharadita de comino molido. 
  10. Deja cocer hasta que todo esté bien mezclado. Prueba de sal. Y listos para comer.
  11. Si no tienes espinacas, también puedes hacerlo con acelgas. 
  12. Si ves que el guiso está muy líquido, fríe una rebanada de pan y mezcla con caldo para que le dé consistencia.
  13. Opcional:  Puedes cocer un huevo y la yema batirla junto al pan frito. Si tienes mucha prisa, unos garbanzos de bote también van bien. No es lo mismo, pero se puede hacer con buenos resultados. Las espinacas frescas, pero por supuesto que si no las encuentras, utilízalas congeladas. Y con bacalao, y sin bacalao sale un potaje riquísimo.


12 feb 2016

BACALAO CON TOMATE o ENCEBOLLAO DE TOMATE CON BACALAO

Una de las recetas más típicas de la cocina de Semana Santa, en Málaga y en toda Andalucía, y cómo no, en mi querido Jaén. 
Podemos decir que el pescado protagonista en la Semana Santa en España es el bacalao.
He de reconocer que de pequeña no me gustaba nada. Pero con el tiempo, una va apreciando esas recetas tradicionales que guardan mucha riqueza en cada uno de sus ingredientes, en cada una de sus preparaciones, en cada uno de sus sabores.
Y el paladar va cambiando y terminas adorando lo que tu madre te hacía y tanto trabajo le costaba que te comieras, cuando lo hacías, porque se liaba de lo lindo. 
Y aún hoy sólo hay dos sitios donde disfrute del bacalao con alegría, salvando esta receta tradicional y popular, con recetas innovadoras y exquisitas, como son El Reservado y restaurante Alborada ambos en el Rincón de la Victoria.
Si mi madre leyera esta entrada, alucinaría.
Ella solía hacer este plato el Jueves Santo, para comerlo el Viernes Santo. En Jaén es tradición que la procesión más querida salga de madrugada, y termine a primeras horas de la tarde, por lo que todo Jaén se echa a la calle ese día, y no se cocina.
Pero no por eso se renuncia a comer en familia, a disfrutar de los platos de toda la vida, como "Dios manda" que decía mi abuela. Y lo que mandaba era eso, el "encebollao" , o el potaje de garbanzos con su "pelotitas" y por supuesto, las torrijas.
Ojalá a mis hijos y a mi hija les pase como a mí, que con el paso de los años puedan disfrutar de platos que ahora no quieren ni oler. 

Y así es como yo lo hago.
Ingredientes:
  • 8 lomos de bacalao desalado
  • Un kilo de tomate triturado. Si consigues que sea de tomate natural y trituras en casa, mejor, si no va bien los de lata.
  • Dos dientes de ajo
  • Una hoja de laurel
  • 2 cebollas no demasiado grandes
  • Harina para rebozar el bacalao
  • Un poco de pimienta y sal (poca, que el bacalao, aunque esté desalado, admite poca sal)
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Un trozo de pimiento rojo
  • Media cucharadita de comino
 Preparación:
  1. Enharina el bacalao y en una sartén con el aceite bien caliente fríe por ambos lados, pero que estén bien fritos para que no se deshagan al guisarlos. Aparta.
  2. En una cazuela vierte parte del aceite de haber frito el bacalao y añade la cebolla picada en juliana, y el pimiento bien troceadito, y deja que se vayan dorando a fuego medio bajo. 
  3. Cuando la cebolla y el pimiento estén casi hechos, pero sin que la cebolla coja demasiado color, incorpora el tomate triturado y fríe unos 15 minutos, y después un majado con los ajos y un poco de perejil, el tomate, la hoja de laurel, el comino y un poco de agua más una pizca de sal.
  4. Cuando el tomate esté casi frito, añade el bacalao y deja hervir unos 10 minutos más.
  5. Quizá tengas que añadir algo más de agua. No muevas con cuchara, que el bacalao se puede deshacer. Hazlo moviendo la cacerola  suavemente. 
  6. Y ya estará listo para comer.
  7. Es una comida que tan buena está caliente, como fría del día anterior.