¡Hola! Hoy os traigo una receta de esas que nacen de improvisar en casa con lo que nos da la huerta en esta época y que terminan convirtiéndose en un auténtico descubrimiento.
Ya sea en tu barrio, en tu tienda de confianza o en un mercado —como fue mi caso esta vez, en el Mercado Agroalimentario de Coín, donde los productos llegan directamente de las manos de los agricultores—, conseguir verdura así es una verdadera joya.
Quería algo ligerito para almorzar, sin caer en el típico pisto ni repetir la ensalada de siempre. Teniendo a mano un buen tomate Huevo de Toro —esa joya tan dulce, carnosa y nuestra— y un par de calabacines, salió esta maravilla. ¡Os cuento cómo prepararla paso a paso!
Ingredientes (para 2 personas)
- 2 calabacines medianos (o 1 grande), lavados y troceados con su piel.
- 1 tomate Huevo de Toro grande (bien maduro y jugoso).
- 1/2 cebolla dulce (o 1 cebolleta fresca).
- 2 huevos frescos (para los huevos mollet).
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (1 para saltear y 1 para triturar).
- Sal fina y sal en escamas (para decorar).
- Pimienta negra recién molida al gusto.
- Opcional para decorar: Unas pipas de girasol o calabaza tostadas para el punto crujiente.
- Pica la cebolla y corta el calabacín en dados o rodajas finas (no hace falta pelarlo si la piel es tierna, le dará un color muy bonito).
- Pon una sartén a fuego medio-alto con una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- Añade la cebolla y el calabacín con una pizca de sal.
- Saltea durante 6 a 8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierno y empiece a dorarse por los bordes. (Ese toque dorado en sartén le da mucho más sabor a la crema que si cociéramos la verdura en agua).
- Pasa el calabacín y la cebolla salteados aún calientes al vaso de la batidora.
- Pela el tomate Huevo de Toro, trocéalo en crudo e incorpóralo directamente al vaso de la batidora junto con la verdura caliente.
- Añade la otra cucharada de aceite de oliva virgen extra, un toque de pimienta negra (opcional) y ajusta de sal.
- Tritura a máxima potencia durante 2 minutos hasta conseguir una crema fina, sedosa y bien emulsionada de un color anaranjado precioso. Reserva templada.
- Emplata como más te guste; esta vez con las pipas de girasol, el huevo y unas gotas de aceite de oliva y su poquito de sal en escamas sobre el huevo.
No es una crema tradicional ni tampoco un gazpacho: es una crema templada suave donde salteamos primero el calabacín para sacarle todo su sabor dulce y lo trituramos en caliente con el tomate en crudo. Y para rematar, un huevo mollet en el centro que, al abrirlo con la cuchara, baña la crema con su yema fluida, que es lo que yo quería conseguir, pero no me ha salido tal cual.
¡De todas formas, un plato muy fácil, vistoso, sano, rápido de hacer y que no engorda casi nada!
Beneficios saludables:
Tomate Huevo de Toro: Riquísimo en licopeno (potente antioxidante), agua y vitamina C. Al incorporarse en crudo a la crema, conserva intactas todas sus propiedades y ese sabor dulce único.
Calabacín: Apoyo estupendo para la digestión, muy rico en potasio, agua y fibra con un aporte calórico bajísimo.
Huevo: Proteína de la máxima calidad, rica en colina, luteína y vitaminas (A, D, E).

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