Todo empezó con una botella de aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana JA OLIVE, llegado directamente de Mancha Real (Jaén). Lo había reservado incluso antes de que lo envasaran y tenía muchas ganas de probarlo.
Un aceite de esos que merece la pena disfrutar en crudo, para apreciar su aroma, su sabor y ese punto de amargor y picor tan característico de los buenos aceites de cosecha temprana.
Así que preparé una ensalada templada, sencilla, con patatas doraditas, tomate fresco, unos trocitos de naranja y un huevo con la yema cremosa.
La naranja puede sorprender un poco, pero os aseguro que, en pequeñas cantidades, combina estupendamente con el tomate y el aceite. Y cuando la yema del huevo se mezccla con todo lo demás, ya tenemos una salsa deliciosa sin necesidad de preparar ninguna.
Una cena fácil, con ingredientes de los de siempre, donde el verdadero protagonista es un buen aceite de oliva virgen extra.
Ingredientes (para 2 personas)
- 2 patatas medianas.
- 2 tomates maduros.
- 2 huevos.
- 4-6 gajos de naranja (aproximadamente ½ naranja, según el tamaño).
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana JA OLIVE, aproximadamente, y un poquito más si hace falta para dorar las patatas.
- Sal al gusto.
- Una pizquita de tomillo seco.
Preparación:
- Pela las patatas y córtalas en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor. Si son muy grandes, puedes partirlas por la mitad.
- Pon agua a calentar con una pizca de sal y cuece las patatas durante unos 10-12 minutos, hasta que estén tiernas, pero sin que lleguen a deshacerse. Escúrrelas bien.
- Calienta una sartén con un poquito de aceite de oliva y coloca las patatas. Dóralas por ambos lados hasta que tengan un bonito color dorado. Retíralas y déjalas reposar un par de minutos.
- Mientras tanto, lava los tomates y córtalos en dados pequeños. Ponlos en un cuenco, añade una pizca de sal y un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra. Remueve suavemente y deja reposar unos minutos para que vayan soltando parte de su jugo.
- Pela la naranja, retira toda la parte blanca y separa cuatro o seis gajos. Quita la membrana que los recubre, si puedes, y córtalos en trocitos pequeños. Añádelos al tomate y mezcla con cuidado. No pongas demasiada naranja, solamente es para aportar un pequeño contraste de sabor.
- Prepara los huevos mollet. Pon un cazo con agua a hervir y, cuando rompa el hervor, introduce los huevos con cuidado. Cuenta seis minutos y medio desde ese mismo momento, manteniendo un hervor suave. Si los huevos son grandes, puedes dejarlos unos siete minutos.
- Saca los huevos y pásalos inmediatamente a un recipiente con agua muy fría durante un par de minutos. Pélalos con cuidado, porque la clara estará cuajada, pero la yema seguirá cremosa.
- Vamos a montar los platos. Reparte las patatas doradas formando una base en cada plato. Coloca encima el tomate con los trocitos de naranja y añade dos o tres cucharaditas del jugo que han soltado junto con el aceite. No pongas demasiado para que las patatas no pierdan su textura.
- Coloca un huevo en el centro de cada plato y ábrelo con cuidado para que se vea la yema cremosa. Añade una pizquita de tomillo seco, frotándolo antes entre los dedos para que desprenda su aroma.
- Termina con unas gotas de aceite de oliva virgen extra en crudo, especialmente sobre los huevos y las patatas. Sirve inmediatamente, mientras las patatas todavía están templadas.
Un pequeño consejo
No añadas vinagre ni limón. El tomate y la naranja ya aportan la acidez necesaria y, de esta manera, podemos apreciar mucho mejor el sabor del aceite.
Y no tires todo el juguito que queda en el cuenco del tomate. Un poquito sobre las patatas está buenísimo, aunque conviene no pasarse para que no se ablanden.
¿Qué nos aporta este plato?
- El aceite de oliva virgen extra aporta principalmente grasas monoinsaturadas, especialmente ácido oleico, y compuestos antioxidantes como los polifenoles. Es uno de los alimentos característicos de nuestra dieta mediterránea.
- La patata nos proporciona hidratos de carbono, que son una fuente de energía, además de potasio y algo de vitamina C.
- El tomate aporta agua, fibra, vitamina C y licopeno, un pigmento con propiedades antioxidantes.
- La naranja añade vitamina C, agua y un toque de frescura. Además, la vitamina C favorece la absorción del hierro de origen vegetal.
- El huevo aporta proteínas de buena calidad, vitamina B12, colina y otros nutrientes importantes para nuestro organismo.
- En conjunto, tenemos un plato con verduras, fruta, hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables. Una buena opción para una cena sencilla, siempre teniendo en cuenta las cantidades y nuestras necesidades.
- Y lo mejor es que no necesitamos ingredientes caros ni preparaciones complicadas.
- A veces, con una buena patata, un tomate maduro, un huevo y un aceite de oliva extraordinario, tenemos suficiente para disfrutar de una buena cena.

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