17 jul. 2018

HELADO O POLO CREMOSO "MÚSICA DE LA HABANA"

Lo creé el año pasado, cierto es. Pero lo que pasa, que hago la foto y no tengo tiempo y al final no recuerdo cómo lo hice.
Gustó tanto que este año lo he repetido. Quizá no sea exactamente como la primera vez, nunca lo es, pero delicioso está, eso sí.
El año pasado me salió más clarito, puede que le echara menos cacao. Pero eso ya es cuestión de ir probando, a gusto de quien lo hace o a quienes vaya destinado.
El nombre no es mío. Pregunté por internet, por facebook y de 19 propuestas se eligió una al azar, y salió ese nombre, que además me gusta. Todos tenían su "aquel".
Así es que, oficialmente, ha nacido este año.
Como base un helado de vainilla, un poquito de aquí, otro poquito de allá..., y cada uno que lo haga como más le guste, subiendo o bajando la cantidad de los demás ingredientes.
Ésta es mi receta. Hice poca cantidad para probar.
Ingredientes:

HELADO DE VAINILLA.
  • 250 ml de leche
  • 130 ml de nata para montar
  • 3 yemas de huevo
  • 50 g de azúcar y 50 g. de sirope de arce ( se puede utilizar otro sirope, como ágave). También puedes echar 100 g de azúcar, o todo de sirope. O puedes utilizar miel, aunque cambiaría algo el sabor. O si tienes azúcar invertido, también, unos 20 g de azúcar invertida y 80 de azúcar en grano.
  • media vaina de vainilla o media cucharadita de concentrado de vainilla, también puedes utilizar una cucharadita de azúcar vanillado.
Demás ingredientes:
  • Una cucharadita rasa de cacao en polvo
  • Media cucharadita de nescafé soluble (más bien escaso, que le dé ese toque, pero que no sobresalga de los demás).
  • Medio plátano maduro.
  • Una pizca de sal
Preparación:
  1. Corta la vaina de vainilla por la mitad, a lo largo, y raspa las semillas que hay dentro.
  2. En un cazo pones la leche (aparta una poca para batir el plátano y reserva) con la nata y las semilla de la vainilla, y un poco de sal. La sal reforzará los sabores.
  3. Pon a cocer a fuego medio alto, y cuando rompa a hervir, baja el fuego y ponlo unos minutos para que vaya cogiendo el sabor.
  4. Bate las yemas con el azúcar o con los demás edulcorantes y con el fuego bajo, añade y ve removiendo para que no se corte y hasta que veas que se ha formado algo parecido a unas natillas. 
  5. Deja enfriar.
  6. Una vez tibio, puedes añadir el cacao, el nescafé y el plátano batido con un poco de la leche.
  7. Si tienes una heladera, hazlo ahí.
  8. Si no, deja en el congelador y remueve de vez en cuando con un tenedor (yo lo hice sin heladera y removí dos o tres veces, cada hora aproximadamente)
  9. Si lo echas en moldes de polos, no tienes que remover. Directamente, cuando está hecho, los rellenas y los metes en el congelador. Si son moldes de los que tienen palos, espera que enfríen un poco para meter el palo y que no se vuelque.
¡A disfrutarlo!







Como muestra, una de mis catadoras.


15 jun. 2018

POLOS DE PLÁTANO Y CHOCOLATE (El helado que quiso ser polo)


EL HELADO QUE QUISO SER POLO.
 Iba a ser un helado. Un rico y cremoso helado de plátano.  Los plátanos sabían su final. Habían pasado ya la juventud, y casi al final de su edad adulta, estaban en ese momento en que, o pasaban de ellos y terminaban en la basura, o se procesaban para formar parte de otros combinados.  Se decidió esto último. Una decisión imprevista. No era el día, pero las circunstancias llevaron a ese lugar, a eses productos en cuestión. Dicho y hecho. Pronto se bañaron en un refrescante zumo de limón. Venía muy bien a esas horas de la tarde y con esos calores.  Más tarde recibieron la visita de la vainilla, dulce y seductora a la vez, presumida sabedora de su encanto;  ambos se abrazaron y mezclaron en un punto de amor. En realidad, el idilio se inició con un ligero almíbar; azúcar blanco granulado y agua. Un poco de calor, y tenemos ese líquido rubio, con cuerpo, brillante y aromático. Mientras se templa, y adquiere una temperatura más acorde con su elaboración, se incorpora la leche. Blanca, fresca, sencilla, sin altivez llega como una bocanada de aire fresco. Y ya sólo queda mezclar ambas preparaciones. El almíbar dorado, y la leche y los plátanos, ya en perfecta armonía. Juntos para siempre, pasan a compartir vivienda, en frío mejor. Y a mitad de camino, yo que últimamente practico la virtud de la paciencia, ésta me abandona y hago una mudanza. El calor aprieta, cada vez más. Me imagino la combinación del plátano y el chocolate, y acudo a él como compañero. Sé que se llevarán bien.  Unos moldes olvidados del año pasado, y la mitad la elaboración pasa a otra ubicación. 
Ingredientes

- 110 g de azúcar
- 150 ml  de agua 
- 1 limón
- 3 plátanos maduros, de esos que ya nadie come.
- 300 ml  de leche
- 1/2 cdta de vainilla en crema

Preparación:

1. Prepara un almíbar con el azúcar y el agua. Deja enfriar.
2. Machaca los plátanos y riega con el zumo del limón.
3. Incorpora el almíbar frío y la leche con la vainilla. 
4. Congela de 6 a 8 horas, pero batiendo de una hora en una hora, para romper los cristales.
Para los polos, prepara los moldes y a una parte, aún sin congelar, añade 2/cdtas cacao en polvo. Reparte en los moldes y congela.

22 feb. 2018

AJOPOLLO con PATATAS (Receta Tradicional de Jaén, Granada y Almería)

Mi madre tiene una mezcla de cocina, que yo ya no sé si una comida que ella hacía era originaria de Jaén, de Granada, de Cáceres, de Málaga, o a saber de dónde.
Yo me he criado con unos sabores y olores, que siempre reconoceré, sobre todo, porque ella, estando en Bilbao, Granada, o Málaga, siempre ha utilizado, como base de nuestras comidas, el aceite de oliva virgen extra, y cuando podía, de la variedad picual. 
Pero claro, al vivir en Cáceres, San Sebastián, Bilbao, Granada y Málaga, su cocina ha estado muy influenciada por todos estos lugares, más lo que ella iba aprendiendo de vecinas, que antes, las recetas, se compartían de boca en boca. No había internet, no había posibilidad de adquirir libros y revistas, al menos los primeros años, los más duros.
Lo que sí sé es que mi madre siempre ha cocinado muy bien, y aunque a ella le pareciera que no, he aprendido mucho. Y sobre todo, a valorar la cocina hecha en casa, a fuego lento, con cariño, con mimo. Y la semilla que ella plantó, cuando nos ponía a mis hermanas y a mí a cocinar, en aquel tiempo en que yo prefería jugar en la calle, o salir con mis amigos..., aquella semilla sí arraigó, y sí creció. Y ahora, con el tiempo, valoro esos platos que rechazaba, y quiero rescatar a toda costa. 

Ahora estamos ambas, recuperando esas comidas de antaño. Sus recuerdos son escasos, pero como se acuerda más de lo más lejano, aprovecho eso, y lo que encuentro por internet, y ahí vamos tirando, poco a poco. Este plato es uno de ellos. La salsa la utilizaba mi madre en muchas otras recetas. Unas veces con almendras o sin ellas, con comino, con orégano; con vino blanco o sin él, según el plato que hiciera, así tenía uno u otro de sus ingredientes. Pero El pan, y el ajo, casi siempre estaban presentes.
Y vamos con el Ajopollo, que es muy fácil y está muy rico.

Ingredientes: Para dos personas

  • 2 patatas tamaño mediano,
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • Un puñado de almendras (10) sin piel
  • un trozo de cebolla (depende del tamaño)
  • 1 zanahoria no demasiado grande
  • 2 rebanadas de pan
  • 2 huevos,
  • Caldo de cocido o caldo de pollo, de 350 ml a 500 ml.
  • Sal, dos hebras de azafrán y una cucharadita de cúrcuma

Preparación:

  1. En una sartén echa el aceite, las almendras, los ajos pelados y la cebolla. Fríe a fuego medio bajo hasta que estén dorados. ¡Cuidado con las almendras, que como se tuesten mucho, amargan!. Saca y reserva.
  2. En el mismo aceite, echa las rebanadas de pan y frie. Saca también y reserva.
  3. Con el resto de aceite que quede en la sartén, rehoga las patatas y las zanahorias, ya peladas y troceadas. Las patatas, córtalas partiéndolas, cascándolas (tirar de la patata a medio corte, no cortar con el cuchillo), para que suelten el almidón y ligue bien la salsa.
  4. Mientras, en un mortero, machaca bien las almendras, el pan, los ajos y la cebolla, con una media cucharadita de sal y media de cúrcuma y las hebras de azafrán.
  5. Sigue rehogando las patatas y la zanahoria, y el majado lo disuelves un poco con caldo de pollo, que tendrás en una olla aparte. Vuelca las patatas y zanahoria sobre el caldo, el majado anterior y cuece unos 15-20 minutos, hasta que las patatas estén tiernas. Prueba de sal. 
  6. En los últimos minutos, casca dos huevos con cuidado, y escalfa en el caldo. A mí no me gusta muy caldoso, pero puedes dejarlo con un poco más de caldo.
  7. Sirve muy caliente, y a disfrutar, porque sencillo es, pero de sabor muy rico. Sabor tradicional. 
¡Ya verás, ya verás qué recuerdos! 





Dato:
Me preguntaba por qué se llama a esta salsa Ajopollo,si no hay pollo en ella.
Pues consultando internet, en varios sitios sugiere que era un "embuste" de las madres, para que sus hijos o hijas se comieran ese plato. Porque el pollo, recuerdo, era una carne que nos gustaba de pequeñas, y mientras buscábamos el pollo, que las madres decían que estaba debajo, íbamos dando salida al plato.
Por eso, antes, el plato se hacía con agua, o con el caldo del cocido que sobraba. Pero pollo, pollo, no había, que eran tiempos difíciles.

19 dic. 2017

ENSALADA DE NARANJAS Y AGUACATE CON NUECES

Las ensaladas son perfectas para nuestras comidas y cenas.  Incluso se podrían tomar para desayunar, ¿por qué no? Sólo que no estamos acostumbrados a ello. Pero empezar el día con un buen plato de vitaminas y energía, no es mala cosa.  La mitad de nuestros alimentos deberían ser verduras, por eso empezar una comida con una ensalada sería la mejor opción.
Además, tanto en verano como en invierno.
Y a eso vamos con esta receta:

Ingredientes: (para dos personas)

  • Una naranja
  • Un aguacate
  • un poco de lechuga
  • Semillas de sésamo tostado
  • 6 nueces
  • Sal 
  • Aceite de oliva virgen extra
Preparación:

  1. Pela y corta en trozos la naranja (quita la parte blanca) y el aguacate
  2. La lechuga la lavas, escurres bien y troceas al tamaño que más os guste
  3. Trocea las nueces
  4. Mezcla ingredientes junto con un poco de sal
  5. Espolvorea por encima una cucharada de semillas
  6. Y al final, un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra. ¡Y listo!









5 dic. 2017

MALCOCINAO, plato típico de la Serranía de Ronda

Bien cocinado, a fuego lento, con productos de la tierra.
El "Malcocinao" es plato típico de matanza de los pueblos del Valle del Genal.
Tras la matanza, las familias se reúnen para gastar los productos del cerdo que no se conservan bien demasiado tiempo.
En Igualeja, se cocinaba también con la casquería del chivo, en vez del cerdo. Las familias se reunían "pa matá un choto".
Plato de cuchara, que se come en invierno. Los mejores para combatir el frío.

Ingredientes:
  • 400 g de garbanzos
  • 1 cebolla
  • 1 tomate muy madura
  • 4 dientes de ajo
  • 1 pimiento de freír
  • 200 g de callos de cerdo
  • 1 trozo de tocino añejo
  • 100 g de morcilla
  • 100 g de chorizo
  • 1 cdta. de pimentón
  • 1 hoja de laurel
  • pimienta en grano
  • En la receta también pone careta, manitas y oreja de cerdo (yo no lo he echado), sólo los callos.
Preparación:
  1. Pon los garbanzos en remojo en agua, con una cucharadita de sal, la noche anterior. O al menos con 12 horas de antelación.
  2. Asa el tomate con los ajos sin pelar, y reserva.
  3. Limpia los callos y si le pones oreja de cerdo y manitas, también. Trocea y echa en una olla con agua, sal, unos granos de pimienta y unas gotas de vinagre. Deja a fuego lento hasta que todo esté tierno. Escurre y reserva.
  4. En otra olla con agua, pon los garbanzos a fuego medio con el pimiento, la cebolla partida por la mitad, el laurel y el tocino troceado.. Deja hervir y desespuma de vez en cuando.
  5. Machaca el tomate y los ajos asados (pelados) en un mortero, una cucharadita de pimentón y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. El pimiento y la cebolla también puedes pasarlo por batidora y añadirlo al caldo.
  6. Cuando esté bien pasado, añádelo a los garbanzos.
  7. Unos minutos antes de que estén tiernos, trocea la morcilla y el chorizo y lo añades junto a lo que habías reservado en primer lugar (callos, y casquería del cerdo). Deja cocer hasta que todo esté tierno.
Receta original  del libro LA COCINA de la SERRANÍA DE RONDA, de Pablo Castro, editado por la Diputación de Málaga y Plan de Dinamización del Producto Turístico de la Serranía de Ronda. 


Este plato es el plato estrella de Yunquera, y también de todos esos pueblos de la Serranía de Ronda como Igualeja, Benadalid, Pujerra....

30 jun. 2017

JABÓN DE CHOCOLATE CON AOVE Y DE GLICERINA

En verano es mejor no trabajar con el chocolate, porque se nos derrite, seguro.
Pero ¿y si hacemos jabones?
¡Entonces sí!
Este jabón es muy hidratante y nutritivo. Utilizado habitualmente viene muy bien para la piel de las personas que realizan trabajos físicos duros.


PARA EL JABÓN CON AOVE:

Ingredientes:
  • 682 g. de aceite de oliva virgen 
  • 213 g. de agua mineral
  • 85 g. de sosa cáustica
  • 50 g. de manteca de cacao (se puede encontrar fácilmente en tiendas especializadas o en farmacias)
  • Una cucharada sopera de cacao en polvo puro
  • 5 g. de aceite esencial de naranja
  • 10 g de cera de abeja
Preparación:
Importante antes de empezar, pesar las proporciones justas. Si es pequeña cantidad, haz la mitad de la receta.
Puedes utilizar todo tipo de moldes, que sean de plástico, silicona, cartón, madera.
El jabón se calienta por sí solo al mezclar el agua con la sosa, por lo que es conveniente hacerlo en un lugar donde haya aire, y con las medidas de seguridad oportunas.
Utiliza guantes y si lo crees conveniente, una mascarilla o unas gafas.
El lugar, ventilado, o donde haya cerca una ventana.
Si no tienes ventana, ponte debajo de una campana extractora.
Y por supuesto, no hacerlo delante de niños pequeños.
La cera de abeja le da mayor dureza al jabón, y le aporta las propiedades protectoras que contiene.
Preparación:
  1. Pesa el agua que vayas a utilizar y la sosa por separado.
  2. En un bol echa la sosa, y luego el agua, con mucho cuidado y a ser posible, al aire libre. Que no estés cerca de los vapores. Cuando se mezclan el agua y la sosa, al líquido resultante se le llama "lejía".
  3. Aunque esté el agua fría, esta mezcla alcanza altas temperaturas que pueden producir quemaduras importantes.
  4. Comprueba la temperatura de la mezcla, y cuando alcance los 40 a 50 grados, calienta un poco el aceite, la manteca de cacao y la cera de abeja, y cuando esté más o menos a esa temperatura, mezcla ambas preparaciones.
  5. En el bol grande donde están los aceite, echa con cuidado la "lejía" y empieza a mezclar con una cucharada, en círculos en la misma dirección.




  1. Puedes hacerlo a mano, descansando cada 15 minutos unos dos minutos y vuelta a empezar; o con una batidora, con lo que el proceso se reduce considerablemente.
  2. En este caso bate sin levantar la batidora del fondo y luego poco a poco dando vueltas en la misma dirección, hasta que quede como una mahonesa ligera (a esto se le llama traza)
  3.  En este punto echa los aditivos, colorantes, esencias.
  4.  En nuestro caso, el cacao en polvo y las gotas de aceite esencial de naranja
  5. y mezcla un minuto o dos más, que no quede demasiado espeso, si no cuajará de momento y no podremos rellenar bien los moldes.
  6. Rellena, deja donde no le den corrientes de aire ni demasiada luz y deja un día o dos. Cuando haya endurecido un poco, desmolda y espera 30-40 días antes de utilizarlos.
  7. Se completa así la fase de saponificación.






JABÓN DE CHOCOLATE CON BASE DE GLICERINA:
Ingredientes:

  • 250 g de glicerina
  • 30 g de esencia de naranja. También se puede usar esencia de chocolate, con lo que el olor será más similar al chocolate
  • 2 cucharadas de cacao en polvo
  • Una cucharada  de manteca de cacao
  • 15 g de cera de abeja
  • colorante marrón para jabón
Preparación:
  1. Trocea la base de glicerina o jabón de glicerina y derrite en el microondas o al baño maría, sin que llegue a hervir, junto a la manteca de cacao.
  2. Derrite la cera de abeja, tardará un ratito.
  3. Mientras mezcla bien la glicerina, con la manteca de cacao, el cacao en polvo y la esencia de naranja o chocolate. 
  4. Termina añadiendo la cera de abeja derretida y remueve.
  5. Vuelva rápidamente en los moldes utilizados, y vaporiza con alcohol, para evitar que le salgan burbujas. 
  6. Deja enfriar completamente hasta desmoldar.





31 may. 2017

CUPCAKES O MAGDALENAS DE CEREZAS Y LIMÓN

Las cerezas están ahora en su mejor momento, y hay que aprovechar que vivo en Málaga, y que aquí tenemos el municipio de Alfarnate, en la Axarquía malagueña, donde se cultivan unas excelentes cerezas.
A Alfarnate se le conoce ya como "El Valle del Jerte malagueño", y se ha convertido en un paraíso para las cerezas, por su clima y situación. 

Teniendo esta fruta tan deliciosa, hoy he preparado estos cupcakes, o magdalenas decorativas, del libro del mismo nombre que me tocó en el sorteo de Inma López, que son una delicia. Aquí os dejo la receta. ¡Triunfaréis!

Ingredientes:
  • 2 huevos 
  • 120 g de mantequilla
  • 220 g de azúcar
  • 125 ml de leche
  • 270 g de harina
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla y  Ralladura de un limón
  • 60 g de cerezas picadas

Topping o Cobertura
  • 180 g de azúcar glas
  • 120 g de mantequilla
  • Ralladura de un limón
  • Dos cucharaditas de zumo de limón y Cerezas para decorar
Preparación:
  1. Precalienta el horno a 160º, bate los huevos más el azúcar troceada y ablandada hasta conseguir una mezcla más blanquita y espumosa.
  2. Añade la leche, la ralladura, la harina tamizada con levadura y una pizca de sal, el extracto de vainilla y bate con unas varillas eléctricas durante 2 minutos, hasta conseguir una textura de crema ligera
  3. Finalmente añade las cerezas deshuesadas y picadas. Mezcla envolviendo con la masa.
  4. Rellena las cápsulas de papel rizado y hornea durante 20-25 minutos, o hasta que hayan subido y estén firmes al tacto. Puedes comprobar introduciendo un palillo de dientes, si sale limpio y seco, estará listo. 
  5. Retira del horno y deja reposar sobre una rejilla.
Preparación del Topping
  1. Mezcla mantequilla ablandada y la mitad del azúcar, removiendo primero con una cuchara de madera, y después con las varillas eléctricas. 
  2. Añade gradualmente el resto del azúcar, el zumo de limón, y la ralladura, y sigue batiendo hasta conseguir una masa cremosa.
  3. Rellena una manga pastelera con boquilla rizada y deja enfriar un poco. Reparte sobre los cupcakes y decora con cerezas.


7 abr. 2017

TORRIJAS DE FRAMBUESA CON CHOCOLATE BLANCO ¡La perdición!

A quienes nos gusta cocinar, tenemos un problema.
Al menos yo lo tengo..., que se nos antoja todo. Que vemos un postre precioso en una revista, y si encima es de un producto que nos chifle, no paramos hasta hacerlo.
Que estamos en la cocina preparando la cena  y vemos un plátano medio pocho, y ¡claro! por no tirarlo, pensamos: ¿y si lo echo al batido de...., y le pongo una pizquita de....., y decoro con otro poquito de....?
¡total! que a veces el reciclar un producto que se estaba estropeando y preparar un plato, te lleva a buscar otros ingredientes que necesitas para parepararlo, ya, en condiciones.
¡Ahora! el colmo es que hagas todo esto, que te ilusiones y luego no salga como está en la revista, o no te guste tanto como parecía que iba a hacerlo. ¡Eso pasa!
En lo de que el plato me guste más o menos no tengo problema, porque las comidas que hago que se me antojan, suelo acertar, porque al ver los ingredientes que lleva, más o menos reconoces a qué te puede saber ese plato cuando esté terminado; y además, que siempre, se copie o no, terminas echándole más cebolla si es lo que te gusta, o no le pones mejillones a otro que no los soportas, aunque la receta lo diga. ¡Eso es así!
Ahora, en el aspecto del plato, eso ya es otra cosa. A veces, por muchas veces que lo haga, y respetando cada paso al dedillo, aquello no sale ni parecido a lo que pone en la foto, y decepciona.
Ya me he enterado que hay quien falsea ese aspecto, osea, que no es lo que te dicen que es... que es una falsa, la foto, digo...
¡Hay que ver lo que me he enrollado para deciros que se me antojaron hacer unas torrijas que ví en la revista POSTRES. Yo ya he aportado algo más, y aunque el resultado estético no es el mismo que el de la foto, el sabor sí que me ha gustado mucho. 
En realidad, ha sido un batiburrillo de ingredientes, que creo que le podían ir bien... colorante con sabor, a red velvet (que si te digo la verdad no sé muy bien a qué sabe, pero entre cacao, fruto rojo... no sé); el sabor inconfundible y refrescante de la frambuesa, y el toque del licor de la fresa... 
 ¡Nada, nada, todo malísimo, jejejejej.

Para prepararlas, lo hice así:
Ingredientes:
  • Una barra de pan de al menos con dos días de antelación, para que el pan esté asentado, y absorba mejor la leche. En esta ocasión, el pan se hizo expresamente para hacer torrijas
  • Una pizca de colorante alimentario, en este caso eché mano de un bote de Red Velvet Bakery Emulsión, que tenía en casa.
  • 100 de azúcar,
  • 100 g. de frambuesas
  • 2 huevos tamño L, o tres más pequeños
  • Medio vaso de Lascas de Pedernal Dulcemente Fresa, si pinchas en este enlace sabrás más de esta joven bodega que elabora sus propios vinos, y que en pocos años que lleva comercializando, han alcanzado a tener más de 19 productos.
    500 ml de leche (1/2 litro)
  • 25g. de mantequilla, o un aceite de oliva virgen extra de la variedad arbequina, que le va muy bien a los dulces,
  • 50 g. de chocolate blanco
Preparación:
  1.  En un cuenco prepara la mitad del azúcar con unas gotas de colorante alimentario rojo. Con eso sería suficiente, porque lo que se pretende es darle color al rebozado de las torrijas. Pero si además le aportas sabor, el sabor del REd Velvet, supongo que ganará algo más. Para dar color homogéneo al azúcar, o mezclas con unas varillas manuales, o en una bolsa de plástico pones el azúcar y el colorante, y al cerrarla lo vas mezclando con las manos y se va coloreando de forma homogénea.
  2. Lava y seca las frambuesas, pero deja algunas para la decoración del plato.
  3. Calienta la leche con el resto del azúcar, hasta que comience a hervir, mezclando bien.
  4. Deja templar un poco, y bate con las frambuesas y las yemas.
  5. Corta el pan en rebanadas, y baña con el batido de frambuesas y huevos, y en una sartén con la mantequilla o el aceite, fríe por ambos lados.
  6. Retira y deja escurrir sobre papel de cocina, y cuando ya estén frías, reboza con el azúcar coloreado.
  7. Y tal cual viene en la revista (¡para qué voy a cambiar, si sé que me va a gustar así!), decora con hilos de chocolate blanco derretido al microondas (con cuidado que no se te queme, que el chocolate blanco es muy delicado).
  8. Y termina con las frambuesas que habías reservado al principio.



Nota final:
Antes de publicar la receta, me da por preguntar al San Google, qué otras recetas de torrijas iguales encuentro, Y sí, he encontrado, y en algunas de ellas dice que la receta original es de Miguel Ángel Castillo, del blog Cocina Creativa.
Yo no sé si es verdad o no que sea suya, porque la saqué de la REvista Postres, que no suele poner de quién es la receta. Pero por si acaso, aquí lo pongo también. La verdad es que está riquísima. 

27 mar. 2017

POTAJE DE VIGILIA. GARBANZOS CON ESPINACAS Y BACALAO

Hoy comemos potaje de vigilia, garbanzos con espinacas y bacalao.

Ingredientes para 4-6 personas:
  • 500 g de garbanzos
  • 250 g de bacalao en salazón para desalar o ya desalado
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 4 dientes de ajo
  • 1 tomate
  • Una hoja de laurel
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de pimentón dulce y media cucharadita de comino molido
  • Una bolsa de espinacas frescas
  • Sal
  • Opcional: huevo cocido
Preparación:
  1. Deja en remojo los garbanzos doce horas con agua y un poco de sal o bicarbonato. Pasado ese tiempo lava muy bien y elimina todo resto de impurezas y algún garbanzo que veas que está malo. 
  2. En una olla pon los garbanzos y cubre con agua. Pon la mitad de la cebolla, una zanahoria troceada   y dos dientes de ajo churrascados en la lumbre  y la hoja de laurel. 
  3. Deja cocer unas dos horas en olla tradicional y 20 m en olla rápida.
  4. Una vez cocidos los garbanzos, saca la cebolla, los ajos y la hoja de laurel.
  5. En una sartén fríe la otra media cebolla troceada, dos dientes de ajo y un tomate (antes le quitas las semillas  y lo troceas).
  6. Primero el aceite, luego la cebolla troceada (no hace falta que te esmeres en que sean trozos regulares, porque luego lo vas a batir) y cuando esté transparente echa los ajos y después el tomate. 
  7. Cuando todo esto esté dorado, añade una cucharadita de pimentón dulce y deja cocer dos o tres minutos más.  
  8. La cebolla con los ajos y el tomate lo pasas por la batidora junto a un poco de caldo y después lo añades a los garbanzos que ya estarán tiernos y deja cocer diez minutos que se mezclen bien los sabores, a fuego lento. 
  9. Incorpora las espinacas crudas y limpias y troceadas y finalmente el bacalao desalado troceado; un chorreoncito de aceite de oliva virgen extra y media cucharadita de comino molido. 
  10. Deja cocer hasta que todo esté bien mezclado. Prueba de sal. Y listos para comer.
  11. Si no tienes espinacas, también puedes hacerlo con acelgas. 
  12. Si ves que el guiso está muy líquido, fríe una rebanada de pan y mezcla con caldo para que le dé consistencia.
  13. Opcional:  Puedes cocer un huevo y la yema batirla junto al pan frito. Si tienes mucha prisa, unos garbanzos de bote también van bien. No es lo mismo, pero se puede hacer con buenos resultados. Las espinacas frescas, pero por supuesto que si no las encuentras, utilízalas congeladas. Y con bacalao, y sin bacalao sale un potaje riquísimo.


24 mar. 2017

MESA DULCE DE BAUTIZO NIÑO AZUL CELESTE





Cuando mi amiga María me dijo que quería que yo le hiciera una mesa dulce para el bautizo de su niño Pablo, ¡ay! fue lo primero que dije.
Por una parte me apetecía mucho. Además de ser un reto, me gustaba, y estaba deseando que alguien me lo pidiera. Para mí es muy divertido. 
Pero al mismo tiempo, me acarreaba mucha responsabilidad. Nunca lo he hecho. No tengo ni la formación suficiente, ni la experiencia, ni los materiales adecuados de decoración, y por supuesto, no tengo quizá el arte para la decoración; eso no ha sido nunca mi fuerte.
Pero yo no voy a engañar a nadie. No vivo de estoy. No me voy a dedicar a esto. Quien quiera y desee que yo lo haga, sabe de antemano que no soy profesional ni pretendo serlo. ¿que me gusta? sí, ¿que voy a poner todo mi voluntad, mi empeño, lo poco que sé, el cariño y mis medios en que quede lo mejor posible y lo más bonita que salga? También. ¿que voy a esmerarme en utilizar los mejores ingredientes, y en hacer el trabajo de cocina en las mejores condiciones? Por supuesto.
Así es que, dicho todo esto, comencé a indagar qué colores quería, y qué era lo que quería.
Mostrando mesa pablo20.jpg
El celeste sería el tono general, y al ser un bautizo, de un bebé de pocos meses, algo tierno. Así es que para el diseño de las tarjetas y papelería conté con mi amiga Paloma Fernández Villarán. 
Ella me hizo el diseño y le encargué las cajitas para las palomitas, las etiquetas para los dulces, las banderitas con el nombre, etc... Y a Nerja fui a recogerlas. Un gusto trabajar con ella y con sus hermanas. Siempre tan amables y tan profesionales.
Y en busca y captura de servilletas, bandejas, y menaje para colocar los dulces y la tarta. Sí, la tarta, porque quería tarta, y mira que en eso de tartas para este tipo de eventos, no tengo tampoco experiencia. Yo las hago de galletas con chocolate, las de toda la vida, y ésas para esto, como que no.
¡Enfín!
De la tienda de mi amiga Yanina, Hay una tarta para tí, me traje los globos, los vasos y servilletas y pajitas para los refrescos, y los pompones, por si los íbamos a utilizar. También compré parte de los ingredientes para hacer las galletas, y demás dulces que pondría en la mesa, y cortadores. 
Compré algún bote de cristal, y las nubes del mismo color.
Con todo lo que tenía de decoración y la papelería, me fui a la tienda de Virginia Esber, decoradora y amiga, y me presenté con una bolsa y todos los elementos que tenía, hasta la tarjetería, para que viera qué llevaba y qué me faltaba. Por ejemplo, colocar los cupcakes. Ella tenía un expositor monísimo que me prestó, y una bandeja con asa también muy bonita, que tras el bautizo de Pablo, adquirí para mi casa, para mí para siempre. Ahí es donde coloqué las galletas pintadas.
Y con mi bolsa, mi menaje y mis globos, empecé con los dulces.
Las galletas fueron unos ositos con el babero y su nombre, y otras pintadas como mejor pude. En un libro venían unas galletas con este tipo de dibujos sobre el fondant. Ví que quedaban muy bonitos, y me pareció una idea genial. Un dibujo que pareciera hecho por manos menudas, que siempre queda bonito, pues allá que yo, con mis manos más grandes y arrugadas, imité.
No quedaron mal, es más, me gustaron muchísimo. Tanto que creo que voy a repetir.
Busqué dibujitos infantiles de colores, y las pinté a mano, una por una.
Cuando llegué al lugar de celebración, la mesa no era muy grande, así es que buscamos otra auxiliar, que pensé que sería buena para colocar las servilletas, los vasos, pajitas para las bebidas y algunas chuches.
En la principal, por pocas no cabe todo.
Lo primero que hice a la hora de montar la mesa, fue organizar los platos y expositores donde iban a ir los dulces, así vería más o menos cómo quedarían y el espacio del que disponía.
Esto, se cambió varias veces, éste a la izquierda; no, éste más cerca del filo, no, que hay que dejar sitio para la tarta... La tarta en el centro, al lado las galletas..., ¿o no? ¿delante mejor?
Las cajas de las rosetas, ¿abajo o más arriba? Los cupcakes los pongo en alto o no? jajajja, Una no sabe nunca dónde van a quedar más bonitos.
Quedamos en que el mantel y las telas azules que necesitaba, se las traería Virginia, que ella tenía algo, y unas cajas vacías para poner las diferentes alturas. Y aquí estuvimos Virginia y yo inflando globos, y poniendo las banderolas sobre la pared, buscando el mejor sitio y donde lucieran más.
Mostrando mesa pablo18.jpg
Ahora la elaboración de los cupcakes, a tener en cuenta:  si ponéis azul sobre una crema que no es blanca, sino más bien beige, os va a salir verdecito, no celeste como yo quería. Eso es así, pero yo no caí en eso. Ahora sí, "prueba y error". No se me olvida. 
Me pasó con el bizcocho que quería que fuera en tres tonos de celeste, más claro hasta más oscuro, y al final era más un verde esmeralda que un celeste y azul.
La masa no era blanca, y claro, al mezclarse con el azul, pues verdecito.... monísimo, pero no era lo que quería. Desde luego que aprendí.
Y ya está, por lo demás todo lo véis aquí. 
Además de la mesa dulce me encargaron 100 croquetas de tres ingredientes, croquetas que gustaron mucho, y que freí al momento de servía.
Y ese día hacía mucha calor. Qué susto. Al final, no sufrí percances, aunque el transporte me asustaba, y más que lo hacía yo sola y en un taxi, porque nadie había que pudiera ayudarme. Pues  yo sola, y llegó todo en perfectas condiciones.
Los cupcakes los decoré allí mismo. Menos mal que seguí los consejos de mis amigas, Begoña y Lidia de la O, que fue a quienes recurrí para que me indicaran algunos detalles de cómo preparar una mesa dulce. Tengo que agradecer públicamente sus atenciones, y su paciencia a todas mis preguntas. 
Son unas expertas en la materia, y tienen unas manos primorosas, y montan unas mesas que son espectaculares.
galletas de vainilla con decoración de fondant

Galletas de vainilla cubiertas con una fina capa de fondant blanco y pintadas a mano con rotuladores especiales para fondant.
La receta básica son:
100 g. de mantequilla (no margarina)
100 g. de azúcar
200 g. de harina de trigo
unas gotas de vainilla concentrada o esencia de vainilla
una pizca de sal
medio huevo,
Mantequilla y huevo a temperatura ambiente.
Mezclar todo muy bien, sin batir.
Hacer una bola con la masa y envolver en film transparente y dejar en frío una o dos horas
EStirar con rodillo y enfriar de nuevo
Cortar y poner sobre papel de horno en bandeja.
Enfriar de nuevo.
Calentar el horno a 180º durante diez minutos.
Hornear unos 15 a 18 minutos, en misma temperatura y altura media.
Sacar con cuidado (salen aún blandas) y colocar sobre una rejilla de horno. Una vez frías, cubrir con el fondant y pintar.

Merenguitos secos. Claras de huevo montadas con una pizca de sal y unas gotas de limón, y horneadas.



Y aquí los cakepops, bizcoletas, bizcochitos con palito, como queráis. Y os dejo hasta la receta y el paso a paso.
Pincha aquí









Los cupcakes, veréis que el color no es celeste.
Y aquí los minidonuts o donetes.
También os dejo la receta, una no, tres en una y además con thermomix. Y hasta de los glaseados.
Pincha aquí.

Y la causante de alguna que otra noche de desvelos, antes de... LA TARTA.
¿Cómo la hacía, de qué sabores, me saldrá bien? ¿Cómo la transportaré? ¿Aguantará? ¿Y el color?
Y lo más importante, ¿Gustará?


Las croquetas. Éstas de gambas al ajillo y perejil.
Cuando encuentre fotos de las otras dos, os las pongo. 120 croquetas en total, creo que fueron, si no recuerdo mal.
Y más fotos de la mesa, cómo quedó todo.
Fue una experiencia maravillosa, y finalmente, creo que gustó.



Y eso es todo... Espero os haya gustado.