28 jul. 2015

PANECILLOS CON ESPECIAS Y SEMILLAS DE SABOREXQUISITOS

¡Eso mismo digo yo!

¡Sabores exquisitos! ¡Olores exquisitos!
A Ana Suárez la conocí cuando fui a Benalmádena, a la presentación del libro de Arroces de Málaga del periodista  Fernando Sánchez. Ese día se organizó un showcooking de paellas,  y el grupo gastronómico Pipirrana Málaga participamos haciendo un arroz cortijero, o de campo, bueno, bueno de verdad.
Ana estaba allí, con sus especias, muy bien puestas, muy ordenadas. Unas metidas en unos sencillos pero preciosos botes; los tés en latas primorosamente colocadas; otras en unos botes más pequeños, que dejaban ver el color y los tamaños de las sales con las que cuenta; y las últimas para degustación, exhalando todo su perfume. Nunca habíamos coincidido, pero desde el primer momento formamos un buen equipo.
Y mientras sofreíamos la carne y la verdura, y nuestro arroz en paella iba tomando forma, ella nos iba regalando, además de olores, sonrisas y palabras bonitas.
Iba y venía haciendo fotos, disfrutando como una niña pequeña, con esa vitalidad que da la ilusión, y el tomarse la vida "saboreando" cada instante, cada momento como único y especial.
Y ese día me regaló también un botecito con unas especies que olian a gloria bendita. 
Y para estrenar mi Kitchen Aid con las masas, quise hacer unos bollitos, algo sencillito pero con esencia. 
Me acordé de ellas, abrí el bote, lo olí.... ¡¡ummm!!  Olían de maravilla, y de golpe me llegaron esos recuerdos de dos meses atrás; llegaron a mis oídos las sonrisas de Ana, las palabras que sonaban a juegos infantiles, por lo simpáticas y llenas de vitalidad, los abrazos y los besos de nuestra despedida, y me di cuenta que ahora era el momento de utilizarlas. Ahora y con mis bollitos. 
Ah.... por cierto... No me acordaba cómo se llamaban. Puse en órbita a todas las chicas de pipirranamlg por el watsap. Hice fotos, con más luz, con menos, más lejos, más cerca....
Y mis amigas comenzaron a opinar. 
Pero ninguna fuimos capaces en ese momento de acordarnos. Así es que, un poco avergonzada, eché valor y le pregunté directamente a Ana.
¡Rápida y veloz me contestó... RAz al hanout....¡Así cualquiera se acordaba! jejej, pero ya no se me olvida. Además ese olor embriaga. Es una mezcla de especias para platos árabes, como el cous cous que también preparé anoche para cenar. 
Y después de amasar, y hacer las formas de los bollitos, espolveré unas pocas especies, semillas de sésamo, flores de sal..., y al igual que los magos con sus polvos mágicos.... ¡Se creó la magia! 
Os dejo la receta por si os apetece hacerlos.
Para la masa:
  • 275 ml de agua
  • 30 g de mantequilla sin sal
  • 470 g de harina de fuerza
  • 1 cdta de azúcar
  • 1 cdta y 1/2 de sal
  • 1 y 1/4 de cucharadita de levadura seca de panadería
Para pintar los panecillos.
  • Una yema de huevo y una cucharada de agua. Semillas de amapola
  • Semillas de sesamo, especias raz al hanoult, flores de sal.
Preparación:
  1. En un  bol echa el agua tibia y la levadura. Remueve y deja 5 minutos.
  2. Mientras, pesa la harina, añade la sal y reserva.
  3. Incorpora al agua la mantequilla ablandada, y el azúcar. Remueve.
  4. finalmente añade, poco a poco, la harina con la sal y ve amasando como normalmente lo hagas. O bien a mano, o bien con una máquina de amasar.
  5. Yo en esta ocasión lo hice con mi KA, y lo puse a velocidad 1, con el gancho, durante diez minutos. Momento que la masa ya se despegaba de las paredes.
  6. Luego lo tapas el bol con un paño o con papel film transparente y dejas levar durante una hora.
  7. Transcurrido el tiempo, sacas la masa y cortas en dos.
  8. Y de cada uno de los pedazos saca cinco bollos (no son muy grandes, unos 60 g cada uno).
  9. Dale la forma que más te guste, y vuelve a cubrir con papel film transparente ligeramente untado en aceite o con un paño. Deja 30 minutos.
  10. Precalienta el horno a 200º calor arriba y abajo, pinta los bollos con la yema del huevo mezclada con el agua, y espolvorea con las semillas y las especias.
  11. Introduce en el horno y hornea durante 10 minutos hasta que se doren. Si ves que están muy blancos, deja dos o tres minutos más. Ya sabes. Depende de cada horno.  
  12. Saca y deja enfriar sobre una rejilla.
  13. Salen unos bollitos muy ricos, y con una masa estupenda. Y muy aromáticos.
   


Caroline, Ana y una servidora en Benalmádena
Una pequeña parte del grupo Pipirrana Málaga con ana en la presentación del Libro Arroces de Málaga.
¡Yo ya tengo mi libro y firmado por el autor! 100 arroces de Málaga.

1 jul. 2015

COBERTURA BRILLANTE O ESPEJO DE CHOCOLATE BLANCO

Uno de los retos más difíciles, y más ansiados, que yo misma me impongo, es conseguir la cobertura de chocolate con brillo, o cobertura espejo.
Es un poco complicado, porque hay que medir, remover sin que salgan "pompitas" y conseguir que no pierdan el brillo.
Durante mucho tiempo ha sido mi "objeto del deseo", y gracias a internet, y a mis maestros chocolateros, ahora puedo practicar y conseguir que salga medianamente bonito. Satisfecho mi deseo inicial, ahora sólo me queda practicar mucho y trabajarlo en mil y una situaciones.
No me sale perfecto, lo sé, y menos el chocolate blanco, pero os dejo la receta por si alguien no la encuentra y quiere entrar en esta aventura maravillosa.

De quien más aprendo, en todo lo relacionado con el chocolate, además de mis maestros David Pallás, Fran Segura y Fernando Javier Falces, es de Esther Sánchez, que tiene una página que se llama Chocolatísimo donde aprendo mucho porque lo explica todo muy bien.
Aunque hay otras recetas para conseguir este brillo, ésta en concreto me gusta mucho y me da muy buen resultado. Ahora mismo no sé de dónde la saqué, porque la tengo chuleteada en una libreta de apuntes que llevo a todas partes. En cuanto lo averigüe os lo digo.

Ingredientes:
  • 200 g de chocolate blanco de cobertura
  • 67 g de leche
  • 20 g de nata líquida 
  • 33 g de glucosa
  • 2'5 g de gelatina en hojas

Preparación:
  1. Derrite el chocolate al baño maría o en el microondas
  2. Deja la gelatina en agua fría para que hidrate. Saca y seca un poco con un paño.
  3. Calienta la leche con la nata y la glucosa, sin que llegue a hervir.
  4. Añade a la leche la gelatina hidratada y seca.
  5. Añade la mezcla sobre el chocolate fundido, poco a poco sin dejar de remover, en movimientos circulares.
  6. Es importante no batir la mezcla para que no coja burbujas de aire.
  7. Remueve suavemente con una espátula de silicona, y así va enfriando de modo homogéneo.
  8. Al alcanzar los 28º aproximadamente o cuando la mezcla esté más espesa, retira la tarta  o el mousse del congelador, desmolda y reparte la cobertura por encima.
  9. Deja en el frigorífico de un día para otro.
COBERTURA DE CHOCOLATE BLANCO BRILLANTE, COLOREADA

Sobre una mouse o pastel de vainilla, con corazón de fresa, y decorado con noodles de chocolate blanco, una pizca de curry y lo que quieras.... la imaginación no tiene límites.