3 mar. 2015

LUBINA CON CREMA DE ZANAHORIAS, ALCACHOFAS Y CHAMPIÑONES SALTEADOS

Hay épocas en la vida en las que todo cuesta más trabajo, por las circunstancias. Las condiciones cambian, y hay que adaptarse con lo que contamos en esos momentos. 
Las actividades y las obligaciones apremian, y el tiempo para menesteres más satisfactorios, escasea. 
Pero hay prioridades que tenemos que atender, y ahora estoy inmersa en una de ellas, y bien gorda. Me juego mi futuro profesional, y como están los tiempos, mejor no jugársela. 
Por eso veréis que mis entradas son más esporádicas, aunque ya lo estuvieran siendo sin un aviso; que mis fotos son regulín regulán (y es que no tengo cámara de fotos, ni luces) y tampoco tengo mucho tiempo para buscar otras mejores. Por no tener, no tengo ni platos variados. ¡Vamos, tampoco es que en mi casa tenga mucho más, pero al menos alguna cosita sí! Es que me han dejado un piso para estudiar y relajarme y concentrarme, por eso. Y publicar desde el móvil, es bien difícil, aunque siempre pueda hacer una escapada al ordenador de mi casa, la de verdad. (cotilleo, cotilleo... estoy redescubriendo el placer de montar merengue a mano -duele sí, pero es diver-; o montar la nata con una batidora de esas muy, pero que muy baratas, y sorprendentemente ha montado muy bien, y he hecho una minitarta, -jejeje-; o un arroz para dos personas que me como yo en dos días....). Enfín, hay que buscar la parte positiva de todo.
Bueno, a lo que iba, que lo de enrollarme sigue igual.
Que yo quería decir que una no tiene tiempo ni cabeza para inventar, ni para experimentar. No como mi amiga Angeles Ballesta (kesito en las redes), que es una gran inventora, una gran cocinera, y merecedora de todos los premios que ha conseguido ya.
Así es que, con dos o tres libros que me llevé a este piso, más lo que una encuentra por el frigorífico, pues que preparo unas comidas bien ricas. Y es que de eso no quiero privarme, aunque esté sola, aunque esté estudiando, siempre hay un tiempo para cocinar y comer y cenar bien. Que quien no alimenta el cuerpo, no alimenta al cerebro. Y ahora lo tengo que alimentar muy bien. 
Y en uno de esos libros de cocina, de la cocina tradicional de la Abuela, apareció esta receta con la Lubina. 
Tenía alcachofas, y todos los ingredientes, y del super de al lado de la casa, me traje los filetes de lubina.
Le añadí los champiñones, que no quería que se pusieran malos, y listo. ¡Delicioso!

Os dejo la receta:
Ingredientes:
  • 4 filetes de lubina (ya sea congelada o fresca)
  • 4 alcachofas (en este caso eran naturales, pero también puedes ponerlas en conserva)
  • 8 champiñones (opcional, en la receta original no venían)
  • 200 ml. de nata líquida,
  • 200 ml. de caldo de pollo (justo estaba preparando un caldito para una sopa)
  • Una cebolla mediana
  • 4 zanahorias de tamaño medio
  • dos cucharadas de Aceite de oliva virgen extra
  • Dos cucharadas de mantequilla
  • Sal y pimienta
Preparación:
  1. En un cazo pon el aceite de oliva virgen extra, y pica la cebolla y la zanahoria en rodajas finas, y deja que se doren unos diez minutos,
  2. Añade el caldo de pollo y la nata líquida, y cuece hasta que la zanahoria esté tierna. 
  3. Salpimenta y bate hasta conseguir una salsa espesa, más parecido a una crema. Si acaso, retira un poco de caldo antes de batir, para que la salsa no quede muy líquida, y añade según se necesite.
  4. En una sartén con un poco de aceite dora las alcachofas ya cocidas y troceadas, unos minutos escasos, a fuego fuerte. O bien naturales o bien de lata.
  5. Y en la misma sartén, dora los champiñones, lavados con agua y limòn y laminados.
  6. En una sartén más grande, con la mantequilla, dora la lubina a fuego medio fuerte, que se haga crujiente, salpimentada a tu gusto. Haz unos cortes antes de saltear, ya que el pescado encoge al contacto con el calor, y se puede abombar los filetes. 
  7. Sobre una cama de la salsa de zanahoria, pon los filetes de lubina, las alcachofas y los champiñones.

Y lo que os decía, como cuesta trabajo escribir y publicar desde el móvil, os dejo el enlace mejor donde vienen todas las propiedades y beneficios para la salud de este pescado:
PROPIEDADES NUTRITIVAS DE LA LUBINA, y otras curiosidades y recetas


3 comentarios:

Raquel Galin dijo...

Deliciosa esa lubina con esa cremita, ummm.
Un beso

Mª Ángeles Sánchez dijo...

Nada más verla en el libro, me gustó. Y más cuando la probé.

Belen dijo...

Pues es cierto guapa, hay veces que las circunstancias nos obligan a cambiar prioridades y rutinas. Pero aun así a quien le gusta la cocina aunque sea algo sencillo con una presentación un poco chula puede ser un plato de lujo.
Besinos y muchas suerte y ánimo