24 oct. 2015

PASTEL DE CALABAZA CON ESPECIAS Y COBERTURA DE CHOCOLATE (divertido)


Una reflexión: Intento, en la medida de lo posible, sacar todo lo bueno de las situaciones. Quedarme con lo bueno de las personas. Encontrar la parte positiva de un hecho o acontecimiento. Disfrutar de una actuación, aunque en general me aburra, seguro que algo bueno le saco.... 
Pues igual me pasa con la cocina, y en este caso, con las fiestas que nos han llegado de otros lugares e irrumpen en nuestras casas y en nuestras vidas como huracanes. Como ejemplo, la fiesta de Halloween. Me niego a entrar en esa vorágine de vampiros sangrientos, dedos mutilados (aunque sean de chocolate, argggggg) y dientes chorreando sangre... que no!!!
Pero me encantan los fantasmitos blancos, o las brujitas con escoba o sin ella, que yo más de una vez lo he sido, una brujita. Y fantasma también, por qué no... a lo largo de mis 53 años seguro que alguna vez se me ha escapado y he sido fantasma.
Fue ver esta tarta, y querer hacerla. De sabor impresionante. Espectacular. Y el resultado estético, seguro que mejora en vuestras manos.
Pero divertida es un rato. 
Me quedo con la festividad de Todos los Santos, con nuestras gachas con picatostes, y nuestros dulces de calabaza con azúcar, boniatos y castañas... 
Pero conviven bien estos platos típicos de la cocina española, con unas galletas de fantasmitas, o una tarta de este estilo. ¿no?

Bueno, reflexiones a parte, os dejo la receta, porque tenéis que hacerla.
Además no quiero que se me olvide, porque ésta la repito.
Ingredientes:
  • Una naranja
  • 250 g de calabaza (limpia y sin pepitas)
  • 12 cucharadas de aceite de girasol
  • 200 g de azúcar moreno
  • 4 huevos M
  • 230 de harina bizcochona
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 3 cucharaditas rasas de canela molida
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/4 de cucharadita de nuez moscada molida (opcional)
  • Una pizca de clavo molido (opcional)
  • 100 g de pepitas de chocolate o con leche
 Decoración:
  • 1 naranja
  • 50 g de mantequilla pomada
  • 100 g de azucar glas
  • colorante naranja o rojo y amarillo
  • 100 g de chocolate negro o con leche
  • 1/4 de cucharadita de canela molida, un cuarto de cucharadita de jengibre en polvo 
  • Para estas cantidades, un molde de 20 cm
  •  
Preparación:
  1. Precalienta el horno a 180º y prepara el molde
  2. Pela la calabaza y quita las semillas (obteniendo los 250 g) y ralla con un rallador por los agujeros más grandes.
  3. Ralla la cáscara de la naranja con los agujeros pequeños y reserva en un cuenco grande.
  4. Bate el aceite de girasol con la ralladura de naranja y el azúcar durante un minuto.
  5. Añade los huevos uno a uno, y bate antes de añadir el siguiente.
  6. Incorpora la calabaza rallada, tamiza la harina, levadura, bicarbonato y especias. Y termina añadiendo las pepitas de chocolate.
  7. Remueve bien y mezcla todos los ingredientes.
  8. Pasa la masa al molde y hornea unos 50 m, comprobando con un palito o brocheta si está hecho.
  9. Deja en el molde 10 minutos y después vuelca sobre una rejilla para que se enfríe.
 Preparación de la cobertura:
  1. Ralla la cáscara de la naranja y reserva la mitad en un cuenco, donde añadirás la mantequilla.
  2. Bate hasta que esté cremoso. Tamiza el azúcar y añade una cucharadita del zumo de la naranja, junto a las gotas de colorante, tanto naranja, como si sutilizas el rojo y el amarillo.
  3. Bate hasta que adquiera el color que más te guste.
  4. Cuando el pastel esté frío extiende la cobertura naranja por las paredes, y mete en el frigorífico.
  5. Finalmente, funde el chocolate (microondas o baño maría) y añade la canela
  6. , el jengibre y la otra mitad de la ralladura de naranja.
  7. Cubre el pastel  con el chocolate fundido de manera que caiga por los laterales.
  8. Echa en la parte de arriba, con el dorso de una cuchara o una pala, ve extendiendo hasta el borde del bizcocho hasta que empiece a caer por los bordes. Procura que chorree por todo el contorno.
  9. Las calabazas pues ya véis. Muy fácil.
  10. Fondant blanco coloreado. Se hace una bola, y con un palillo de dientes le haces los surcos verticales.
  11. En la parte de arriba lo hundes un poco con el dedo o una esteca, y le puedes poner un clavo (especia) sin la bolita y haces un rulito de fondant coloreado en verde para el rabito de la planta.
  12. O decora con ralladura de naranja.