15 jun. 2018

POLOS DE PLÁTANO Y CHOCOLATE (El helado que quiso ser polo)


EL HELADO QUE QUISO SER POLO.
 Iba a ser un helado. Un rico y cremoso helado de plátano.  Los plátanos sabían su final. Habían pasado ya la juventud, y casi al final de su edad adulta, estaban en ese momento en que, o pasaban de ellos y terminaban en la basura, o se procesaban para formar parte de otros combinados.  Se decidió esto último. Una decisión imprevista. No era el día, pero las circunstancias llevaron a ese lugar, a eses productos en cuestión. Dicho y hecho. Pronto se bañaron en un refrescante zumo de limón. Venía muy bien a esas horas de la tarde y con esos calores.  Más tarde recibieron la visita de la vainilla, dulce y seductora a la vez, presumida sabedora de su encanto;  ambos se abrazaron y mezclaron en un punto de amor. En realidad, el idilio se inició con un ligero almíbar; azúcar blanco granulado y agua. Un poco de calor, y tenemos ese líquido rubio, con cuerpo, brillante y aromático. Mientras se templa, y adquiere una temperatura más acorde con su elaboración, se incorpora la leche. Blanca, fresca, sencilla, sin altivez llega como una bocanada de aire fresco. Y ya sólo queda mezclar ambas preparaciones. El almíbar dorado, y la leche y los plátanos, ya en perfecta armonía. Juntos para siempre, pasan a compartir vivienda, en frío mejor. Y a mitad de camino, yo que últimamente practico la virtud de la paciencia, ésta me abandona y hago una mudanza. El calor aprieta, cada vez más. Me imagino la combinación del plátano y el chocolate, y acudo a él como compañero. Sé que se llevarán bien.  Unos moldes olvidados del año pasado, y la mitad la elaboración pasa a otra ubicación. 
Ingredientes

- 110 g de azúcar
- 150 ml  de agua 
- 1 limón
- 3 plátanos maduros, de esos que ya nadie come.
- 300 ml  de leche
- 1/2 cdta de vainilla en crema

Preparación:

1. Prepara un almíbar con el azúcar y el agua. Deja enfriar.
2. Machaca los plátanos y riega con el zumo del limón.
3. Incorpora el almíbar frío y la leche con la vainilla. 
4. Congela de 6 a 8 horas, pero batiendo de una hora en una hora, para romper los cristales.
Para los polos, prepara los moldes y a una parte, aún sin congelar, añade 2/cdtas cacao en polvo. Reparte en los moldes y congela.

2 comentarios:

Toñi Sánchez R. dijo...

¡¡ Tus polos, una delicia....plátano, limón, chocolate...una gran combinación, un gran amor sin límites !! pero ante todo, que bien escribes.......me ha encantado.
Un placer no sólo ver tus recetas, tu arte literario me enamora.
Besitos desde "Mi Cocina"

Anónimo dijo...

Mu rico